Brasil: ¿Qué pasará si los hispanoamericamericanos siguen así?

Aquí tienen la evolución porcentual del crecimiento demográfico en Suramérica entre los años 1900 y 2010.

El peso demográfico de Brasil ha aumentado poco a poco. Esto no quiere decir gran cosa: no significa que crezca de manera proporcional su peso socioeconómico o político.

Pero Brasil también ha conseguido ampliar su territorio a costa del resto de Suramérica desde tiempos de la Colonia. La expansión se hizo en numerosos conflictos: tras la Guerra de Paraguay, tras la Guerra del Acre, en una expansión cuando los gobiernos civico-militares vecinos se la pasaban guerreándose a sí mismos o robando a sus pueblos. 




Brasil sigue creciendo en lo político y en lo económico. Sigue siendo un país pobre, pero definitivamente esto no será así para siempre. Aunque otros países como Chile han logrado a veces avances relativos mayores, el peso de Brasil va generando una dinámica particular.


Se habla de integración suramericana, pero los pueblos hispanoparlantes tienen que preguntarse si es conveniente tener primero una integración donde un estado tiene ya la mitad del peso demográfico o si es preferible realizar una integración entre sí. Los presidentes de Brasil ayudan a los empresarios de su país a aumentar el superávit comercial con Bolivia, con Venezuela, y se ocupan de que el club de Presidentes de Latinoamérica siga compuesto por personas que sirvan a los intereses brasileños.

Los militares y políticos hispanoparlantes siempre han sido miopes, increíblemente miopes. Chávez ha declarado mil veces que está independizando a Venezuela de los Estados Unidos. Lo que no dice es que la va regalando Venezuela un poquito más cada día a empresarios de Brasil, de China, al gobierno cubano.

A mediano plazo, Brasil va a asumir una posición más y más intervencionista en Suramérica si los suramericanos de habla española no procuran disminuir sus nacionalismos feudales-militares sin visión.